PUERTAS PLEGABLES ESPO
Crea increíbles espacios abiertos con el máximo rendimiento energético.
previous arrow
next arrow
Slider

ACABADOS Y TRATAMIENTOS

Los vidrios de capa en su origen son vidrios comunes que en un proceso determinado de fabricación se pulverizan con una capa de minerales en una de las caras de la superficie del mismo, esto le aporta al vidrio unas características determinadas, dependiendo el tipo y la cantidad de mineral que se utilice en la fabricación (A la hora de instalar este tipo de vidrios es importante saber dónde está la capa tratada).

Estos vidrios permiten un mejor control luminoso y energético, dando como resultado mayor confort y ahorro. A continuación, enumeramos los tratamientos más comunes.

 

VIDRIO CON ACABADO TRANSPARENTE

Se trata del acabado de base en el que podemos encontrar un vidrio antes de someterlo a cualquier otro tratamiento. Su principal cualidad es su alta transmisión luminosa gracias a su total transparencia.

 

VIDRIO CON ACABADO MATE

Es un tipo de vidrio que tiene un tratamiento específico al ácido y un acabado en la superficie. Se fabrica a partir de un vidrio flotado de alta calidad, que tras el tratamiento con el ácido, consigue una superficie que difumina la luz y transforma el vidrio inicial en traslúcido.

 

VIDRIO CON ACABADO PARSOL

El acabado Parsol consiste en tintar con óxidos metálicos la totalidad del vidrio con el objetivo de que absorba una mayor cantidad de calor reduciendo así la entrada de radiaciones infrarrojas y ultravioletas. Se fabrica en una amplia gama de colores, siendo los más habituales bronces, grises y verdes.

El espesor de esta capa de tinte varía de 4 a 10mm. Es importante tener en cuenta que no se debe colocar en lugares donde el aire acondicionado tenga una salida directa al vidrio, ni en zonas muy soleadas, donde es mejor instalar además toldos y marquesinas.

VIDRIO CON CONTROL SOLAR

El vidrio de control solar (también conocido como solar-e o vidrio espectralmente selectivo) es un vidrio doble térmicamente reforzado al que se le añade una fina capa transparente en una de sus laminas. De este modo se reduce la cantidad de calor solar (energía de onda larga) que absorbe el vidrio y la cantidad de calor solar que pasa del exterior al interior a través del vidrio.

El vidrio de control solar es incoloro y deja pasar el máximo de luz del día (energía de onda corta). Esto lo diferencia de los vidrios tintados o teñidos, que también sirven para controlar la transmisión de calor solar, pero tienen el inconveniente que reducen la luz y la visibilidad, y se calientan mucho por la elevada absorción del calor que experimentan.